A medida que nos vamos adaptando a la nueva situación, van cambiando nuestras necesidades y los comportamientos. Y cambian de una manera muy inmediata, de semana en semana son diferentes.
Un poco antes de que empezara el confinamiento, el gran boom fue el teletrabajo, cómo adaptarse al mismo, herramientas, rutinas, la experiencia de los que lo llevaban tiempo teletrabajando…
El primer momento real de la cuarentena, fue el de papel higiénico, o de cubrir las necesidades básicas, un pensamiento emocional y poco racional, y con un gran componente de imitación.
Luego el de los memes y las tonterías.
A partir de ahí, la educación on-line y los gimnasios fueron los siguientes puntos a cubrir. De hecho, a mí después de casi 4 semanas, ya me parece superfluo ir al gimnasio con la gran cantidad de opciones que hay por Instagram life o Zoom. Algo similar me pasa con el aprendizaje, por ejemplo la oferta de Domestika es grandiosa.
El ocio viene a continuación, con las visitas (museos, teatros…) y conciertos virtuales. Ya se reserva un espacio en la cesta también para productos más placenteros, como el chocolate y la cerveza, para que estas semanas sean más llevaderas, y poderse dar un respiro.
Cuál será el paso siguiente?
No solo ha cambiado en qué consumimos, sino cómo consumimos. Y dicen que en 2 meses se pueden modificar conductas, quizás el comercio de la alimentación on-line que no terminaba de despegar está aquí para quedarse.
Personalmente he decidido que a partir de hoy solo postearé noticias positivas de empresas relacionadas por el coronavirus,
Pero ¿qué pasa para el resto de los mortales que somos de Android?

En nuestro país existe la creencia popular de que Telegram es más seguro que Whatsapp, y de hecho, la primera ha tenido un gran aumento del número de usuarios en los últimos tiempos por esta razón.
Durante 2019 WhatsApp estuvo de lo más ocupado introduciendo novedades en su aplicación, pero será este 2020 cuando se implante la más temida y que más puede afectar a nuestra vida cotidiana: la amenaza de la publicidad está al caer. Se habla del proyecto “Status Ads” que colará los anuncios primero en los estados, luego en las stories y finalmente en los chats. La pinta será similar a los anuncios en las stories de Instagram, una imagen que ocupa la pantalla entera y que dirige a la web del anunciante.
En 2020 las marcas se dirigen a un consumidor cada vez más inteligente, más conocedor de los medios sociales y que demanda un nivel de experiencia más elevado. Quiere que las marcas le traten de forma individual y no como un grupo demográfico. Las marcas líderes ya se están preparando para ello, pero y ¿el resto de empresas medianas pequeñas, que no cuentan con tantos recursos? Tendrán que buscar autenticidad en su comunicación, humanizar sus mensajes y predecir las nuevas líneas de actuación que vienen, para ser los primeros en adoptarlas y así adelantarse al cambio. Para ello los profesionales del marketing tienen que estar al día y mantenerse siempre informados acerca del sector; ser conocedores de nuevas herramientas, nuevas actualizaciones o versiones de los distintos medios sociales, análisis y métricas relevantes, aspectos relacionados con el negocio o, incluso, tener siempre un ojo puesto en los mercados extranjeros. Pedazo curro que nos espera!
