Hay conceptos en la vida que te sorprenden, pero que si realmente lo piensas son totalmente lógicos. Cuando he leído en la newsletter del eShow el término Mobile Wallet realmente me ha parecido novedoso y tan lógico que no entiendo cómo no lo había pensado antes.
Esa pantalla que miramos cada 7 minutos y en la que no tienen muy buenos resultados las newsletters (bajos ratios de apertura/click), ni los SMSs (mucha apertura, pero realmente habría que especificar que sino abres, no puedes borrar el mensaje), ni las aplicaciones (máximo 10 aplicaciones en el móvil que realmente se usan). ¿Qué nos queda entonces? Pues dicen que el wallet, tanto en formato iOS, el Apple Wallet, como Android, Google Pay, este último ya viene preinstalado en nuestros terminales.
El wallet permite que conservemos en un mismo sitio las tarjetas de crédito, las tarjetas de fidelidad, así como ofertas, cupones, títulos de transporte y muchas otras cosas. Además es una alternativa ecológica y económica a las aplicaciones y a todos los soportes físicos de marketing (cupones, invitaciones, carnet de asegurado, tarjetas de fidelización…), reduciendo los costos y el impacto ambiental del papel y del plástico.
Más allá del evidentemente servicio simplificado de digitalización, el auténtico valor añadido del wallet reside en la personalización y la posibilidad de actualizar el contenido de las tarjetas, así como en la capacidad de enviar notificaciones push personalizadas: ofertas, geolocalización, fechas importantes…
“10 veces más eficaz que el email, 40 % más barato que un SMS, +100 % de cobertura con respecto a una aplicación, 20% de aumento de la recurrencia de compra y 15% de aumento del valor del cliente, el Mobile Wallet es sin lugar a dudas el nuevo canal que hay que adoptar para una estrategia de marketing exitosa en 2021.”

La semana pasada se filtraron datos de Facebook de 553 millones de usuarios, datos tan interesantes como el mail, el teléfono y la fecha de nacimiento. Datos que en sí mismos, seguro que ya estaban filtrados por otros lados, pero así todo juntito y ordenado, facilita mucho las cosas para suplantar 





La idea es sencillamente eso: conversaciones en vivo, controladas por uno o varios moderadores. Después, puedes, por tu cuenta, grabar esas conversaciones y convertirlas en podcasts para publicarlas en otros sitios, o simplemente, dejarlas como algo que sucedió y pasó – al mejor estilo de las stories… y te lo has perdido. Es como una radio en directo, pero organizada en una sala virtual, con todos los participantes entrando a través de sus smartphones, y completamente gratuito, también por ahora.
En el caso de 


