Archivo mensual: octubre 2026

¿Cuánto es suficiente?

Estaba leyendo sobre el sistema de remuneraciones de la NBA, que combina límites salariales individuales con restricciones al gasto de los equipos. El individual para las estrellas: un jugador como máximo puede cobrar, por regla general, entre el 25% y el 35% del límite salarial de su equipo. El colectivo: los equipos tienen un límite salarial que esta temporada ronda los 165M$. Pueden superarlo mediante determinadas excepciones, pero cuanto más gastan, más impuestos y restricciones soportan.

Aunque cada vez hay más dinero destinado a pagar salarios, las restricciones presupuestarias pueden reducir las oportunidades de algunos jugadores. Las estrellas absorben una parte importante del presupuesto y los equipos, para evitar costes y limitaciones, prefieren completar sus plantillas con jugadores más baratos. El dinero crece, pero las oportunidades no necesariamente lo hacen al mismo ritmo.

Me hizo pensar en algo que va mucho más allá del baloncesto. 

Algo parecido ocurre cuando abrimos LinkedIn o las redes sociales. Estamos rodeados de oportunidades, ascensos, proyectos apasionantes y personas que parecen estar alcanzando todo aquello a lo que aspiramos. Nunca habíamos tenido tanta información sobre lo que es posible conseguir y, sin embargo, a veces tenemos la sensación de que esas oportunidades son siempre para otros.

Las redes han convertido el éxito en algo que no basta con alcanzar: también hay que exhibirlo. Y cuando solo vemos las victorias de los demás, nuestros propios logros empiezan a parecernos insuficientes.

Hemos aceptado una definición del éxito que siempre exige algo más: un sueldo mayor, un puesto mejor, más reconocimiento. La meta se desplaza cada vez que nos acercamos a ella y terminamos confundiendo progresar con no detenernos nunca.

Quizá el problema no sea querer crecer, sino no saber cuándo tenemos suficiente. Porque estar constantemente expuestos a lo que otros consiguen puede hacernos sentir que siempre llegamos tarde, que nos falta algo o que deberíamos aspirar a más.

No se trata de renunciar a mejorar, sino de distinguir entre aquello que realmente deseamos y lo que perseguimos porque otros nos han enseñado a desearlo.

Al final, cabe hacerse una pregunta: ¿cuánto debería ser suficiente? Suficiente dinero, suficiente reconocimiento, suficiente ambición.

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Detectar lo falso, cuestionar lo real

Google acaba de lanzar SynthID Detector, una herramienta que permite comprobar si una imagen, un vídeo o un audio contiene la marca de agua SynthID, utilizada para identificar contenido generado o modificado con herramientas compatibles. También se puede acceder a través de Google DeepMind y Gemini.

Como explican en TreceBits, es un paso interesante para ayudarnos a identificar contenidos creados con inteligencia artificial. Eso sí, que no encuentre la marca de agua no significa que el contenido sea auténtico.

Y hablando de realidad y ficción, tengo ganas de ver The Social Reckoning, una película que vuelve a poner el foco en el universo de las redes sociales y sus implicaciones.

A propósito de ella, me interesa una cuestión: ¿hasta qué punto una película que parte de hechos reales termina deformándolos para construir una historia más atractiva? Como toda caricatura, exagera ciertos rasgos para hacerlos más visibles. A veces eso ayuda a entender la realidad; otras, puede terminar sustituyéndola por una versión simplificada.

Quizá ahí esté el vínculo entre ambas cosas: en un mundo donde la inteligencia artificial puede fabricar imágenes cada vez más convincentes, también debemos aprender a cuestionar los relatos que nos cuentan. Porque detectar una marca de agua es una cuestión técnica; distinguir entre los hechos y su interpretación requiere, sobre todo, pensamiento crítico.

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Publicidad en ChatGPT

Parece que ChatGPT está queriendo monetizarse siguiendo la estela de Google Ads a través de ads.openai.com, con esta herramienta se puede llegar a potenciales clientes mientras exploran opciones e interactúan en ChatGPT, “al crear anuncios relevantes que encajen de forma natural en su experiencia” (Chat GPT quote)

No funciona exactamente como el clásico Adwords, no va de palabras clave sino de prompts. Le diremos a ChatGPT a quién queremos impactar y a quién no. ChatGPT lo anuncia diciendo: «Ve más allá de las palabras clave con señales de contexto más ricas»

Un ejemplo: «solo quiero aparecer a usuarios que consulten electricistas en Barcelona capital y alrededores, pero no a más de 30 kms de distancia. Descarta a quienes no detectes en su consulta una actitud de contratación inmediata. Quiero también que…»

A día de hoy, la publicidad de ChatGPT funciona más o menos así:

  • Dónde aparece: los anuncios pueden aparecer debajo de la respuesta de ChatGPT, separados visualmente y marcados como patrocinados.
  • Quién puede verlos: actualmente pueden aparecer en los planes Gratis y Go. Plus, Pro, Business, Enterprise y Edu no tienen anuncios.
  • Cómo se selecciona un anuncio: el sistema puede tener en cuenta el contexto y la intención de tu conversación actual, además de información proporcionada por el anunciante. Si tienes activada la personalización de anuncios, también puede utilizar determinadas señales de tu actividad más amplia en ChatGPT.
  • ¿El anunciante lee tu conversación? No. OpenAI dice que no comparte tus chats, historial, memoria, nombre, email, IP o ubicación exacta con los anunciantes. Los anunciantes reciben datos agregados, como impresiones y clics.
  • ¿Puede un anunciante pagar para que ChatGPT recomiende su producto? No. Los anuncios funcionan en un sistema separado y no pueden modificar, ordenar ni influir en las respuestas de ChatGPT.
  • Cómo pagan las empresas: pueden comprar campañas por impresiones (CPM), clics (CPC) o conversiones, dependiendo del objetivo de la campaña. 

Ah! Están de promo, regalan 500€ si gastas 500€ para probarlo

 

 

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