Con todo el lío que hubo la semana pasada en Madrid por el tema del servicio de alertas de protección civil, en Cataluña se ha decido hacer una prueba el día 14 de septiembre, a mí que estoy en Barcelona me toca a las 11 de la mañana recibir el mensaje de prueba con un sonido específico, que recibiré incluso aunque tenga el teléfono en modo silencio.
Este servicio de alertas es un mecanismo oficial que viene de una normativa europea y es obligatorio desde febrero de este año. Pero… como es normal, las dudas y las teorías conspiratorias enseguida empezaron a medrar: ¿cómo me ha llegado ese pitido al móvil, quién tiene mi número? ¿nos «controlan», «manipulan» o «intervienen» el móvil?
La respuesta es mucho más sencilla que todo eso, para enviar la alerta no se usa el número, sino una señal de las antenas de comunicación (las de la radio) a las que se conecta nuestro dispositivo según dónde nos encontremos. Es una señal diferente a la que se utiliza en llamadas o SMS. Le puede llegar a un ciudadano censado, a alguien que pasaba por allí, a un turista… lo importante es la zona en la que esté el dispositivo. Por eso, recibir esta alerta no vulnera el derecho a la protección de nuestros datos.
Además no se puede desactivar de la configuración del móvil. Eso sí, las alertas no se reciben en todos los teléfonos, tiene que ser un smartphone con una versión reciente del sistema operativo. Como explica Protección Civil en su web, la mayoría de los teléfonos modernos vienen preconfigurados con la capacidad de recibir este tipo de mensajes de cell broadcast.
¡Esperemos no tener que acostumbrarnos mucho al dichoso sonidito!


